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Hace varios años que mi cuñada tuvo a bien venderme la moto que mi abuelo Cecilio le regaló a mi tío Pablo cuando éste terminó la carrera (como veis todo queda en la familia 🙂 ). Se trata de una Vespa Iris que ya tiene 24 añitos una moto que siempre me gustó y que funciona casi como el primer día.
Todos sabemos que tener una vespa hoy por hoy es casi como tener un tesoro, una moto fiable y que no suele dar problemas.
El pasado sábado un grupo de locos de las vespas nos reunimos en El I Encuentro Vespa Club Sevilla.

Además de las fotos, aproveché para estrenar la cámara de video HD.