La vanitas es un género dentro del género del bodegón o la naturaleza muerta, bien característico del Barroco.

Es la representación de lo efímero de la vida, lo pasajero, la insignificancia de las cosas materiales y los placeres terrenales. La fragilidad de la existencia.

La frase latina de donde proviene es “Vanitas vanitatum omnia vanitas”, que quiere decir que “todo es vanidad”. Vanidad en el sentido de vacío, insignificancia (de ahí que aún hoy tenemos la expresión «es en vano»).

El concepto de vanitas se ha utilizado con dos propósitos: para alentar a gozar el momento (el «carpe diem», vive el día); o como reflexión para no «malgastar» la vida en cosas mundanas sin alimentar el alma, sin prepararse para el más allá.

La Vanitas
La Vanitas

Una vanitas por lo general está pintada con minucioso realismo (pensemos que la naturaleza muerta en general era adoptada por los artistas porque, al ser un modelo estático, permitía trabajar el detalle realista y los efectos de la luz).

Y los objetos que la componen son todos simbólicos. Representan, además de la muerte y la brevedad de la vida, todas las riquezas, la belleza, el conocimiento y demás placeres terrenales que pronto llegan a su fin.

Por eso encontraremos por lo general cráneos, velas apagándose, pompas de jabón, relojes, frutas pudriéndose, flores marchitándose, bebida, instrumentos musicales, libros, armas y joyas.

La Vanitas
La Vanitas